Israel | Desarme de Hamás: cómo, cuándo será y otras claves del acuerdo que puede cambiar el futuro de Gaza | Estados Unidos | Donald Trump

Por primera vez desde su fundación hace casi 40 años, Hamás ha aceptado una hoja de ruta para avanzar hacia su desarme, un giro que podría redefinir el futuro de Gaza y abrir una inédita ventana para una solución diplomática al conflicto con Israel. Sin embargo, el acuerdo enfrenta un obstáculo crucial: mientras el grupo islamista palestino condiciona la entrega de sus armas a una retirada progresiva de las tropas israelíes, el gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu exige exactamente lo contrario, que Hamás se desarme por completo antes de que sus tropas abandonen el enclave.

La semana pasada, Estados Unidos anunció que Hamás y otras facciones palestinas habían aceptado un documento que establece una hoja de ruta para su desarme, dentro de un plan más amplio para poner fin a la guerra en Gaza. El anuncio fue presentado por el presidente Donald Trump como un avance histórico.

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“Hoy, la Junta de Paz alcanzó un acuerdo HISTÓRICO para el DESARME COMPLETO de Hamás y todos los demás grupos armados en Gaza. Este es un paso trascendental hacia la paz y la seguridad duraderas”, escribió Trump el jueves por la noche en Truth Social.

Hamás confirmó el viernes que acepta el plan de la Junta de Paz, pero puso condiciones.

Combatientes de Hamás se reúnen en el lugar de la entrega de dos rehenes israelíes en Rafah, al sur de la Franja de Gaza, el 22 de febrero de 2025. (Foto de Omar AL-QATTAA / AFP).

Combatientes de Hamás se reúnen en el lugar de la entrega de dos rehenes israelíes en Rafah, al sur de la Franja de Gaza, el 22 de febrero de 2025. (Foto de Omar AL-QATTAA / AFP).

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En un comunicado, Hamás afirmó que la entrega de su armamento pesado está condicionada a que Israel retire sus fuerzas de Gaza y ponga fin a “toda forma de agresión”. Agregó que ese es un “requisito fundamental” para avanzar con el acuerdo.

Hamás confirmó que el armamento pesado que entregue será almacenado bajo la responsabilidad del Comité Nacional para la Administración de Gaza (CNAG) de la Junta de Paz.

El CNAG es un gobierno provisional de transición compuesto por 15 tecnócratas palestinos independientes, creado en enero de este año para administrar los servicios civiles, la reconstrucción y las operaciones diarias en Gaza una vez que termine la guerra.

Según el portal Axios, el acuerdo se basa en el principio de que Gaza tendrá un solo gobierno, un solo sistema legal y una sola autoridad de seguridad legítima. Se prevé que el proceso de desmilitarización durará entre 200 y 250 días y será por fases.

La guerra en Gaza comenzó el 7 de octubre de 2023, tras el ataque de Hamás contra Israel que dejó 1.200 muertos y más de 250 personas secuestradas. Desde entonces, la ofensiva militar israelí en Gaza ha dejado más de 73.000 palestinos muertos.

El presidente estadounidense Donald Trump habla con la prensa a bordo del Air Force One el 2 de agosto de 2026. (Foto de Aaron Schwartz / AFP).

El presidente estadounidense Donald Trump habla con la prensa a bordo del Air Force One el 2 de agosto de 2026. (Foto de Aaron Schwartz / AFP).

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El plan estipula que primero la policía civil de Hamás transferirá sus armas a una nueva fuerza policial palestina que estará bajo el mando de un gobierno tecnocrático.

Luego, las armas pesadas de Hamás serán desactivadas y almacenadas en lugares seguros, mientras que sus túneles y fábricas de armas serían desmanteladas.

Las armas pequeñas se recogerían de conformidad con la ley palestina, precisa Axios.

Todas las demás milicias palestinas de Gaza, incluidas las facciones enemigas de Hamás que fueron armadas por Israel durante la guerra, también estarán obligadas a entregar sus armas.

Al final del proceso, el gobierno tecnocrático del CNAG y su fuerza policial tendrían el monopolio de las armas en Gaza, dijo un funcionario de la Junta de Paz.

Según el acuerdo, una fuerza internacional de estabilización ayudará a entrenar a la nueva policía palestina, colaborará en la recogida de armas y se desplegará entre las zonas controladas por los palestinos y las fuerzas israelíes.

Soldados de Israel hacen un gesto desde un vehículo militar en la frontera sur con la Franja de Gaza el 20 de mayo de 2025, en medio de la guerra en curso contra el movimiento militante palestino Hamás. (Foto de Jack GUEZ / AFP).

Soldados de Israel hacen un gesto desde un vehículo militar en la frontera sur con la Franja de Gaza el 20 de mayo de 2025, en medio de la guerra en curso contra el movimiento militante palestino Hamás. (Foto de Jack GUEZ / AFP).

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En cuanto a la retirada de Israel, esta se llevaría a cabo de manera gradual según un calendario que todavía se está elaborando.

Sin embargo, el lunes Israel dijo que transmitió sus preocupaciones a Estados Unidos sobre el plan.

“Israel ha transmitido sus observaciones y preocupaciones sobre el marco propuesto a nuestros homólogos estadounidenses. La versión que se ha hecho pública no refleja las posiciones de Israel”, dijo a la agencia AFP Doron Spielman, portavoz de la oficina del primer ministro Benjamin Netanyahu.

La ocupación israelí de la franja de Gaza. (imagen generada con IA, Chatgpt).

La ocupación israelí de la franja de Gaza. (imagen generada con IA, Chatgpt).

Según los reportes más recientes, Israel mantiene control militar directo o de facto de entre el 60% y el 70% de Gaza, principalmente mediante tropas desplegadas y una línea de control conocida como la “línea amarilla”, además de zonas de seguridad y áreas bajo control militar.

Un giro sin precedentes, pero producto de una estrategia

Hombres armados de hamás escoltan autobuses que transportan a prisioneros palestinos liberados de cárceles israelíes el 13 de octubre del 2025. (AP / Jehad Alshrafi).

Hombres armados de hamás escoltan autobuses que transportan a prisioneros palestinos liberados de cárceles israelíes el 13 de octubre del 2025. (AP / Jehad Alshrafi).

Para el periodista y analista internacional Carlos Novoa, especializado en temas del Medio Oriente, la disposición de Hamás a aceptar una hoja de ruta para su desarme es un cambio histórico, ya que la organización nunca antes había abierto la puerta a una posibilidad de ese tipo. Sin embargo, aclara que este movimiento no debe interpretarse como una decisión espontánea, sino como parte de una estrategia.

Novoa explica a El Comercio que el grupo islamista llega a esta instancia profundamente debilitado por casi tres años de guerra, con un importante desgaste militar y político, aunque mantiene influencia sobre buena parte de la Franja de Gaza.

“Hay un debilitamiento de Hamás y un cansancio producto de la guerra. Al mismo tiempo, necesita recuperar cierta estabilidad”, afirma.

El número exacto de combatientes y armas que conserva Hamás es desconocido. Una estimación citada por fuentes israelíes calculaba a comienzos del 2026 unos 20.000 combatientes y alrededor de 60.000 fusiles de asalto, aunque no existe una verificación independiente de esas cifras.

El principal obstáculo: ¿quién da el primer paso?

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ofrece una rueda de prensa en Jerusalén el 15 de junio de 2026, tras el anuncio de un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán. (EFE/EPA/RONEN ZVULUN).

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ofrece una rueda de prensa en Jerusalén el 15 de junio de 2026, tras el anuncio de un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán. (EFE/EPA/RONEN ZVULUN).

Novoa considera que el mayor problema del acuerdo radica en la diferencia de condiciones que plantean ambas partes. Mientras Israel exige que Hamás entregue primero las armas, el movimiento palestino condiciona el desarme a la retirada total de las fuerzas israelíes.

“Israel exige el desarme. Hamás acepta, pero con una condición: que primero se retire Israel. Ahí está el meollo del asunto”, remarca.

El analista duda de que el gobierno israelí esté dispuesto a abandonar completamente Gaza, especialmente cuando mantiene presencia militar en una parte importante del territorio.

“Para que Hamás cumpla, Israel tendría que hacer precisamente lo que hasta ahora no ha querido hacer: salir del todo de la Franja de Gaza”, enfatiza.

Novoa cree que es poco probable que Hamás entregue todo su arsenal mientras no existan garantías de que Israel renunciará definitivamente al control de Gaza.

Explica que los combatientes que permanecen ocultos en túneles y otras posiciones consideran sus armas como el último mecanismo de defensa frente a posibles represalias.

“Los milicianos no van a entregar las armas si no tienen garantías de que Israel no mantendrá ningún control sobre Gaza. Las armas son lo último y lo único que tienen para defenderse”, indica.

Añade que un desarme completo modificaría radicalmente el equilibrio militar en la zona.

“Si Hamás entrega todas las armas, prácticamente desaparecería la principal oposición armada a que Israel tome el control absoluto de la Franja”, sostiene.

“Hay una necesidad de que este acuerdo empiece a caminar, pero finalmente la llave la tiene Israel”, insiste.

Agrega que el éxito del proceso no dependerá únicamente de la voluntad de Hamás de avanzar hacia el desarme, sino de que Israel acepte retirar completamente sus tropas del territorio, una condición que, por ahora, parece poco probable.

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