Patricia Durán Carrasco
Foto y Vídeo: Ana Fernández Agüero
La enfermedad periodontal influye significativamente en diversas enfermedades sistémicas, como la diabetes, las patologías cardiovasculares o neurológicas. Aunque esta relación está científicamente demostrada, muchos profesionales todavía pasan por alto el papel que puede desempeñar la salud bucodental en el origen o la evolución de numerosas patologías. Como consecuencia, los profesionales sanitarios recomiendan realizar revisiones periódicas a los pacientes con patologías que puedan favorecer la enfermedad periodontal.
Durante el desarrollo de la mesa de expertos multidisciplinar ‘¿Cómo influye la salud bucodental en la salud general?’, organizada por iSanidad, en colaboración con Philips, se obtuvo la conclusión de que la periodontitis es una infección como cualquier otra y “se debería considerar como un factor de riesgo más, como la hipertensión, el sedentarismo o el tabaco, en la salud cardiovascular”, puntualiza el Dr. José Carlos Porro, jefe de servicio de Cardiología del Hospital del Henares.
Dra. Fernández (Hospital Universitario del Sureste): “Los odontólogos no disponen de los mismos mecanismos para realizar interconsultas dentro del sistema, dificultando la coordinación asistencial y el intercambio de información entre profesionales”
A partir de los años 50, el estudio de Framingham comenzó a identificar y clasificar los principales factores de riesgo cardiovascular, entre los que se incluyen la hipertensión arterial, la dislipemia, la obesidad y el sedentarismo. Sin embargo, en aquel momento nadie consideró que una enfermedad localizada, como la periodontitis, pudiera desempeñar un papel relevante. Con el paso de los años se observó que algunos pacientes con una baja carga de factores de riesgo tradicionales sufrían eventos coronarios. Esto llevó a investigar otros posibles mecanismos implicados y, finalmente, se comprobó que la periodontitis estaba asociada a la patología cardiovascular.
“Este hallazgo reforzó la idea de que la enfermedad cardiovascular aterosclerótica es, en gran medida, una enfermedad inflamatoria. A partir de entonces, comenzó a prestarse más atención a aquellos procesos capaces de generar inflamación crónica en el organismo, entre ellos la periodontitis, la cual es una infección crónica que genera inflamación sistémica. Al igual que ocurre con otros procesos infecciosos, la periodontitis contribuye al desarrollo y progresión de la enfermedad cardiovascular”, explica el Dr. Porro.
Por otro lado, diversos estudios están demostrando que la inflamación de las encías y la enfermedad periodontal pueden favorecer procesos inflamatorios en el cerebro, al tiempo que se está investigando su posible relación con el desarrollo de demencias y otros trastornos neurológicos. En palabras de la Dra. Mª Teresa Fernández Amago, jefa de servicio de Medicina Interna, Reumatología y Endocrinología del Hospital Universitario del Sureste, “la salud bucodental tiene una influencia mucho mayor de lo que tradicionalmente se pensaba. La cavidad oral actúa como una puerta de entrada al organismo y, cuando existe una enfermedad periodontal no controlada, puede favorecer los procesos inflamatorios sistémicos que repercuten negativamente en otras patologías asociadas”.
Dr. Porro (Hospital del Henares): “Al igual que ocurre con otros procesos infecciosos, la periodontitis contribuye al desarrollo y progresión de la enfermedad cardiovascular”
En este contexto, la Dra. Carmen Martín Carreras-Presas, odontóloga y profesora titular de medicina oral en la Universidad Europea de Madrid (UEM), define la salud bucodental como un reflejo del estado general de salud de una persona. La Dra. Martín señala que “el estado de las encías y de los tejidos periodontales no solo proporciona información sobre la salud oral del paciente, sino que también puede ofrecer indicios relevantes sobre su salud general” y sobre la presencia o evolución de distintas patologías sistémicas, ya que se pueden “relacionar con las alteraciones metabólicas, los procesos infecciosos localizados y los mecanismos de autoinmunidad o de respuesta inmunitaria alterada asociados a determinadas enfermedades”.
Acceso compartido al historial clínico
Esta complejidad y conexión entre la salud bucodental y la salud general pone de relieve uno de los principales problemas a los que se enfrentan tanto los odontólogos como los médicos especialistas: la falta de integración y acceso compartido a las historias clínicas de los pacientes, que dificulta la visión global del estado de su salud. “El sistema de interconsultas que utiliza un médico de atención primaria funciona de forma unidireccional, es decir, el médico puede derivar o consultar a otros profesionales”, explica la Dra. Fernández. “En el caso de los odontólogos, no disponen de los mismos mecanismos para realizar interconsultas dentro del sistema. Esta limitación dificulta enormemente la coordinación asistencial y el intercambio de información entre profesionales”.
Dra. Martín (UEM): “Los fenómenos de inflamación sistémica pueden originarse en la cavidad oral y relacionarse con las alteraciones metabólicas, los procesos infecciosos localizados”
Esta falta de intercambio de información repercute directamente en el paciente. Los odontólogos reclaman la necesidad de formar parte del sistema para conocer tanto las patologías como la medicación del paciente, ya que determinados tratamientos odontológicos pueden requerir la administración de fármacos que interactúen con la medicación habitual del paciente o incrementen el riesgo de complicaciones durante el procedimiento.
Asimismo, manifiestan que es importante concienciar a los médicos de todas las especialidades sobre la necesidad de contar con la presencia de un odontólogo en el equipo para vigilar cualquier problema bucodental y evitar que evolucione hacia una patología más grave. Las revisiones periódicas pueden contribuir a la detección precoz de determinadas patologías sistémicas y a prevenir daños irreversibles en la cavidad oral que comprometan la calidad de vida del paciente. Al mismo tiempo, los expertos recomiendan que desde las clínicas dentales se forme a los pacientes sobre cómo cepillarse y cómo utilizar productos dentales de manera adecuada para mejorar el cuidado de la salud bucodental en casa, con el fin de reforzar la prevención.






Deja una respuesta