Redacción
Boehringer Ingelheim ha presentado resultados completos de dos ensayos de fase III correspondientes al programa Synchronize, que evalúan survodutida, un agonista dual de los receptores de glucagón y GLP-1. Ambos estudios muestran que el tratamiento logró una reducción de hasta el 34% de la grasa visceral y del 63,1% de la grasa hepática en personas con obesidad o sobrepeso, a la vez que limitó la pérdida de masa magra durante la reducción de peso.
Los resultados se han presentado en las Sesiones Científicas 2026 de la Asociación Americana de Diabetes (ADA) que tuvieron lugar del 29 de mayo al 2 de junio. Además, se han publicado simultáneamente en The New England Journal of Medicine y Nature Medicine.
Los resultados mostraron una pérdida media de peso hasta el 16,6% frente al 3,2% registrado en el grupo placebo
El estudio Synchronize-1 evaluó durante 76 semanas a adultos con obesidad o sobrepeso sin diabetes tipo 2. Los resultados mostraron una pérdida media de peso hasta el 16,6% frente al 3,2% registrado en el grupo placebo. Por su parte, la masa magra representó como máximo el 10,8% del cambio total en la masa corporal en la dosis más alta, lo que indica que la pérdida de peso estuvo impulsada principalmente por la reducción de la masa grasa.
«Para las personas que viven con obesidad, la pérdida de peso es solo una parte de la historia. También presentan un mayor riesgo de desarrollar enfermedades graves relacionadas con la obesidad y la disfunción metabólica asociada, entre ellas la enfermedad hepática metabólica, la diabetes tipo 2 y la enfermedad cardiovascular. Existe una necesidad urgente de tratamientos que vayan más allá de la pérdida de peso y ayuden a abordar estas patologías relacionadas», ha afirmado el Dr. Lee Kaplan, director del Instituto de Obesidad y Metabolismo de Boston y presidente del comité ejecutivo del programa Synchronize.
Asimismo, ha destacado que «estos datos muestran que el mecanismo de acción dual glucagón/GLP-1 podría ser un enfoque adecuado para las personas con obesidad y para aquellas con enfermedades hepáticas metabólicas asociadas a la obesidad, incluidas MASLD y MASH».
El Dr. Lee Kaplan ha señalado que este fármaco «podría ser un enfoque adecuado para las personas con obesidad y para aquellas con enfermedades hepáticas metabólicas asociadas a la obesidad»
La enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica (Masld) es una de las complicaciones más frecuentes de la obesidad. Según los datos recogidos por la compañía, hasta tres de cada cuatro personas con obesidad desarrollan esta patología, caracterizada por la acumulación excesiva de grasa en el hígado, y aproximadamente una de cada tres puede progresar hacia una forma más grave denominada esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica (Mash).
Precisamente, el ensayo Synchronize-Masld evaluó durante 48 semanas a adultos con sobrepeso u obesidad y Masld con evidencia de inflamación y/o fibrosis. El estudio alcanzó sus dos objetivos primarios y mostró que hasta el 84,2% de los participantes tratados logró reducir al menos un 30% la grasa hepática, frente al 24,3% del grupo placebo. Además, la pérdida de peso alcanzó el 12,2%, frente al 1% observado con placebo.
A su vez, el 61% de los pacientes alcanzó la normalización de la grasa hepática, definida como un contenido de grasa inferior al 5% frente al 5,7% de los participantes que recibieron placebo. Además, los investigadores observaron mejoras en biomarcadores hepáticos relacionados la inflamación.
«El exceso de grasa visceral, localizada principalmente en la zona abdominal, contribuye a la disfunción metabólica y está estrechamente relacionada con el deterioro de la función hepática», ha explicado Shashank Deshpande
Por su parte, Shashank Deshpande, presidente del Consejo de Dirección y responsable de Salud Humana de Boehringer Ingelheim, ha señalado que «la obesidad es una enfermedad compleja vinculada a la forma en que el organismo regula el metabolismo. El exceso de grasa visceral, localizada principalmente en la zona abdominal, contribuye a la disfunción metabólica y está estrechamente relacionada con el deterioro de la función hepática».
Asimismo ha añadido que «al abordar simultáneamente la obesidad, la grasa visceral y la grasa hepática, la molécula tiene el potencial para favorecer al control del peso, actuando sobre factores clave de la disfunción metabólica frecuentemente asociada a la obesidad».
Los investigadores destacan que estos resultados refuerzan el potencial del agonismo dual glucagón/GLP-1 para abordar de forma simultánea la obesidad y algunas de sus principales complicaciones metabólicas. No obstante, recuerdan que survodutida continúa siendo un medicamento en investigación y que su eficacia y seguridad todavía no han sido establecidas por las autoridades reguladoras.






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