Juan León García
“No me había planteado la importancia de la perspectiva de género en nuestro día a día”, reconoce la Dra. María D. Medina Abellán, especialista en Medicina de Familia y Comunitaria en el Centro de Salud Cabezo de Torres (Murcia) e integrante del grupo de trabajo de Enfermedades Reumatológicas y Musculoesqueléticas de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (Semfyc).
Como autora de un documento como parte del ciclo APDay 2026, la Dra. Medina destaca que, tras documentarse y conocer más sobre la brecha de género que existe en el abordaje del dolor, “hay un cambio en mi manera de pasar la consulta gracias a este aprendizaje”, por lo que agradece a la sociedad científica “esta oportunidad”.
¿Qué importancia tiene el género en el abordaje del dolor? ¿Qué formación tienen los especialistas de medicina de familia y comunitaria en la actualidad al respecto?
El género es un determinante crítico en el abordaje del dolor porque modifica la fisiopatología, la manifestación clínica e incluso la respuesta al tratamiento. Su importancia radica en que influye directamente en la toma de decisiones clínicas, por ejemplo, las mujeres suelen recibir menos analgésicos y más sedantes que los hombres ante síntomas idénticos.
“El género es un determinante crítico en el abordaje del dolor porque modifica la fisiopatología, la manifestación clínica e incluso la respuesta al tratamiento”
Aunque estamos evolucionando hacia la inclusión de la perspectiva de género en nuestras consultas, los inicios no han sido fáciles ya que venimos de facultades donde predominaba el androcentrismo científico (basado en la fisiopatología del hombre trasladada a la mujer) y apenas se ofrecía formación integrada, pero hubo un cambio a partir de la Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer (1993). El enfoque biopsicosocial de la medicina de familia nos ha ayudado a tener en cuenta la perspectiva de género, pero la formación en cuanto a esta todavía es muy heterogénea.
Además del hecho de ser mujer, ¿qué otros determinantes sociales de la salud hay que tener en cuenta y pueden propiciar la intensidad del dolor de la artrosis?
Junto con el sexo biológico, diversos determinantes sociales y factores contextuales influyen significativamente en la intensidad percibida y el manejo del dolor de la artrosis: el nivel socioeconómico, nivel educativo, las cargas familiares, el estado civil, el rol de cuidadora…todo en nuestras vidas está interrelacionado, y como decía Ortega y Gasset: “Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo”.
“Además del sexo biológico, diversos determinantes sociales y factores contextuales influyen significativamente en la intensidad percibida y el manejo del dolor de la artrosis”
¿Por qué es importante desmontar los sesgos que puede haber respecto a las causas emocional o psicosomáticas del dolor en la mujer? ¿Cómo influye a la hora de prescribir analgesia?
Desmontar estos sesgos es fundamental para garantizar una atención equitativa y eficaz porque evita el infra tratamiento, permite conocer procesos biológicos complejos (como la sensibilización central) y superar los estereotipos.
Si no eliminamos estos sesgos realizamos una mala medicina en la que a las mujeres se les prescribe más sedantes que analgésicos ya que se tiende a pensar que el dolor en la mujer es más psicosomático y por otro lado ellas se ven obligadas a “demostrar” ese dolor.
¿Qué diferencias considera que debería haber en la anamnesis de un paciente en función de su género cuando hablamos del abordaje de la artrosis?
Para realizar una anamnesis con perspectiva de género en pacientes con artrosis, podíamos considerar las siguientes diferencias clave: en mujeres cobra importancia su historia reproductiva y hormonal (se sabe que el descenso de estrógenos en la menopausia vincula un mayor riesgo de artrosis y pérdida de cartílago), la carga de cuidados (las tareas domésticas y el rol de cuidadora pueden suponer un estrés mecánico y social) y el contexto biopsicosocial (nos aporta información que debe ser validada).
“Si no eliminamos estos sesgos realizamos una mala medicina en la que a las mujeres se les prescribe más sedantes que analgésicos”
Mientras que, en los hombres, las profesionales debemos preguntar proactivamente por el dolor, ya que los hombres suelen minimizarlo y también es relevante preguntar por lesiones deportivas o actividades físicas intensas en edades más tempranas puesto que es uno de los factores de riesgo más prevalentes en ellos.
¿Empieza a haber un cambio de tendencia en las investigaciones de la artrosis y relativas al dolor que esta patología genera en función del género? ¿Qué aportan las guías SAGER a avanzar hacia un nuevo paradigma?
Sí, empieza a haber un cambio de tendencia en la investigación en general, existe un cambio de paradigma hacia una medicina más equitativa en la que se reconoce a la mujer no sólo como una variación del modelo masculino. Evolucionamos a una medicina de precisión, mejor ciencia y seguridad.
Las guías SAGER (Sex and Gender Equity in Research) son fundamentales en este nuevo paradigma porque permiten una estandarización de la información ya que aportan un procedimiento integral para informar sobre el sexo y el género en todas las fases de la investigación, además mejoran la calidad científica al exigir datos desglosados y análisis específicos.
Conforme a la política de transparencia de la semFYC, APDay cuenta con el patrocinio no condicionado de: Astellas, Eucerin, Ferrer, Italfarmaco, Lilly, MSD, Nutricia, Organon, Pfizer, Salvat y Zambon.








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