El formato del debate organizado por el JNE entre Fuerza Popular y Juntos por el Perú el domingo dejaba poco espacio para desarrollar ideas complejas.
En salud, sabemos que tenemos hospitales colapsados, pacientes que esperan meses por una cita, establecimientos sin especialistas, diagnósticos que llegan tarde, familias obligadas a endeudarse para curar a un ser querido. Sabemos que Essalud está en crisis y que necesitamos abordar la fragmentación entre el Ministerio de Salud, Essalud y los gobiernos regionales. Y, sin embargo, seguimos acumulando reformas incompletas, sistemas que no conversan entre sí y programas que cambian con el ministro de turno.
Para abordar cómo garantizar el acceso a medicamentos en el Perú, mañana participaré en un evento organizado por Videnza Consultores, con el apoyo de la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos en Latinoamérica, al que hemos invitado a las principales fuerzas políticas. Hasta el cierre de esta edición, estaban confirmados Fuerza Popular, Ahora Nación, Buen Gobierno y Renovación Popular. Esperamos también contar con los especialistas de Juntos por el Perú.
En el encuentro compartiré mi diagnóstico: en las últimas décadas, la política sanitaria se ha centrado en ampliar la cobertura de aseguramiento, pero sin resolver el acceso a una atención oportuna y de calidad.
El Perú no es el mismo de hace 30 años. Ya no es un país de enfermedades infecciosas ni de una población predominantemente joven. La carga de enfermedad recae en enfermedades crónicas como la diabetes, la hipertensión, el cáncer y las enfermedades cardiovasculares, que no se resuelven con consultas aisladas ni con episodios de atención, sino que requieren tratamientos y seguimiento continuo a lo largo del tiempo.
Las cifras son bastante dramáticas en relación con la diabetes y la hipertensión. De las 950.000 personas aseguradas al SIS que se estima padecen diabetes, únicamente 361.000 han sido diagnosticadas. De ellas, 170.000 reciben un monitoreo clínico y solo 48.000 reciben un tratamiento farmacológico adecuado. Es decir, solo el 5% de los diabéticos recibe sus medicamentos adecuadamente. Algo similar sucede con quienes padecen hipertensión. Cuando abordamos el problema de los medicamentos, muchas veces lo hacemos solo desde la logística. Pero el problema más profundo es que tenemos un sistema fragmentado: cada etapa tiene su propia lógica, sus propios incentivos y su propio sistema de información, sin coordinar necesariamente entre sí ni contar con trazabilidad.
Uno de los problemas es que se programa en función de datos históricos de consumo, sin considerar la demanda real. En la adquisición, al no contar con una estrategia unificada de compra de medicamentos, carecemos de economías de escala, hay variabilidad de precios, escaso poder de negociación y no se garantiza la continuidad del tratamiento. Se necesita una estrategia que incluya el catálogo electrónico, la subasta inversa y la negociación para productos de alto costo.
En la gestión de inventarios, tenemos infraestructura insuficiente y no certificada; no hay trazabilidad; hay problemas con los almacenes y la distribución; y dificultades para identificar los inventarios en tiempo real. Se requiere, entre otras cosas, un operador logístico con sistemas interoperables.
Finalmente, en temas de prescripción y dispensación de medicamentos, uno de los problemas es que el indicador de desempeño del sistema es el inventario, y no si el paciente recibe los medicamentos. Necesitamos una agenda de reforma orientada a cambiar los incentivos, rediseñar la gestión, modernizar la información y profesionalizar la logística.
Si queremos un tratamiento continuo, necesitamos un primer nivel de atención con capacidad resolutiva, porque las enfermedades crónicas no se resuelven en hospitales, sino en centros de atención cercanos con capacidad clínica, que brinden medicamentos de manera oportuna, que tengan historia clínica interoperable, que hagan seguimiento al paciente y cuenten con una ruta de referencia y contrarreferencia.
Queremos escuchar las propuestas de los dos partidos en contienda para llegar a Palacio de Gobierno, y de quienes ocuparán escaños en el Legislativo. Los esperamos mañana a las 8:30 a.m., en “Salud sin espera: acuerdos urgentes para garantizar el acceso a medicamentos en el Perú”, en el auditorio Pedro Weiss del Colegio Médico del Perú.
*El Comercio abre sus páginas al intercambio de ideas y reflexiones. En este marco plural, el Diario no necesariamente coincide con las opiniones de los articulistas que las firman, aunque siempre las respeta.












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