1926: Las posibilidades del cinema

Los hermanos Lumiere dotaron a la humanidad de un poderosísimo instrumento de cultura. El cinema abre a nuestras actividades de hombres conscientes un largo camino de perfección. El secreto está en saber recorrerlo con eficacia. No se trata de un simple pasatiempo. El cinematógrafo está lleno de virtudes desconocidas. Todo depende del uso que demos al maravilloso invento. Si ya se ha convertido en un poderoso auxiliar de disciplinas científicas, ¿por qué no aplicarlo como instrumento pedagógico a la enseñanza de la masa que huye del periódico, del libro y de la conferencia?

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