Nieves Sebastián Mongares
La llegada de nuevas combinaciones y los avances diagnósticos han mejorado el manejo del cáncer de vejiga, aunque todavía con desafíos pendientes. En este sentido y en el marco del Día Mundial del Cáncer de Vejiga, el Dr. Sergio Vázquez, vicepresidente del Grupo Español de Oncología Genitourinaria (Sogug) explica cómo ha evolucionado el abordaje de esta neoplasia, recordando la importancia de que, ante la mínima sospecha, los pacientes acudan a consulta dada la importancia de la detección precoz en el curso de la enfermedad.
Para poner en perspectiva, ¿cuál es la situación epidemiológica del cáncer de vejiga en la actualidad?
En el mundo, según datos de Globocan del 2020, era el décimo tumor en incidencia. En España, según datos de Redecan del 2024, fue el quinto tumor en incidencia, el cuarto en varones (18.247 casos) y el octavo en mujeres (3.850 casos).
¿Cómo definiría la evolución que ha experimentado el abordaje del cáncer de vejiga en los últimos años?
Los cambios se han producido básicamente en el tratamiento sistémico, siendo, probablemente, el tumor en el que se han producido más avances en los últimos años. La llegada de combinaciones como enfortumab vedotin + pembrolizumab tanto al escenario metastásico (1ª línea) como al perioperatorio en pacientes “fit” y “unfit” para cisplatino, con unos resultados de eficacia nunca vistos frente a los dobletes de platino, ha cambiado no solo la supervivencia de esta enfermedad, con casi tres años de mediana de supervivencia global en el escenario metastásico, si no la posibilidad, en un futuro, de poder preservar el órgano sin tratamiento local. Ya hay ensayos clínicos en marcha con este objetivo.
«La llegada de combinaciones tanto al escenario metastásico como al perioperatorio, ha cambiado no solo la supervivencia, si no la posibilidad, en un futuro, de poder preservar el órgano sin tratamiento local»
También la llegada de terapias target frente a la fusión/mutación en FGFR3, como erdafitinib, está cambiando el panorama de esta enfermedad. Veremos qué pasa con la expresión de HER2 como posible diana.
¿Qué avances destacaría en el plano diagnóstico? ¿Qué papel juega la biopsia líquida en la actualidad y cuáles son las perspectivas de futuro?
Destacar fundamentalmente el papel de la resonancia magnética como técnica de imagen, aparte del PET TC, y la determinación de ctDNA en suero (para predecir la persistencia o recaída sistémica) y de utDNA en orina (para predecir la persistencia o recaída local). Todos ellos nos van a ayudar en lo que probablemente sea el gran objetivo en el cáncer de vejiga músculo-infiltrante para los próximos años: preservar el órgano sin tratamiento local y curar.
“El PET TC, la determinación de ctDNA en suero y de utDNA en orina, nos van a ayudar en lo que quizá sea el gran objetivo en cáncer de vejiga músculo-infiltrante para los próximos años: preservar el órgano sin tratamiento local y curar”
¿Cómo ha evolucionado el conocimiento sobre biología molecular y caracterización de estos tumores? ¿Están implantadas estas técnicas de manera equitativa en el manejo de estos tumores?
Excepto la determinación de ctDNA y utDNA a nivel de investigación (falta homogeneizar las técnicas), que nos podrá ayudar a decidir si un paciente precisa o no adyuvancia o a avanzar en la preservación de órgano, a nivel de práctica clínica asistencial solo tenemos la determinación de fusiones y mutaciones en FGFR con un tratamiento aprobado; también, la expresión de HER2, con tratamientos disponibles, pero con más sombras que luces en la actualidad, dados los resultados en la población HER2 low en un ensayo clínico reciente, similares a la población alta expresora.
En el plano terapéutico, ¿qué avances destacaría?
En el subtipo epidermoide (>50%), aunque con un nivel de evidencia bajo todavía, podría ser más efectiva la terapia con GEM + CDDP + nivolumab o GEM + platino seguido de avelumab de mantenimiento que la combinación de enfortumab vedotin + pembrolizumab. No obstante, En ausencia de estudios comparativos, probablemente debamos seguir usando combinaciones de platino en esta subpoblación.
¿Qué proyectos o líneas de investigación en curso resaltaría en relación a esta neoplasia, tanto en diagnóstico, tratamiento como en seguimiento de los pacientes?
Destacaría fundamentalmente los estudios fase III de registro ya en marcha que comparan, en población “unfit” para cistectomía, la preservación de órgano con enfortumab + vedotin sin tratamiento local versus radioquimioterapia. La cistectomía es una técnica quirúrgica con una morbimortalidad significativa y que supone una gran pérdida de imagen corporal para el paciente, por lo que todo lo que suponga preservar, sin descuidar la curación, significará un antes y un después en esta neoplasia.
“A nivel asistencial, hay que concienciar a la población de que al menor síntoma de sospecha acuda a su médico de cabecera y potenciar las vías rápidas de diagnóstico y tratamiento”
Con todo lo anterior, ¿cuáles diría que son los principales desafíos tanto en el plano asistencial como desde el punto de vista de la investigación para seguir avanzando en el manejo del cáncer de vejiga?
A nivel asistencial, hay que concienciar a la población de que al menor síntoma de sospecha (por ejemplo, hematuria) acuda a su médico de cabecera y potenciar las vías rápidas de diagnóstico y tratamiento.
A nivel investigación, trabajar en la selección de pacientes para decidir el mejor tratamiento en cada momento de la evolución de la enfermedad, lo cual significa disponer de mejores biomarcadores e ir hacia la preservación de órgano sin tratamiento local.








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