Más de US$500 mlls. y un hito en Mónaco: ¿quién compró el departamento más caro de la historia?

El departamento más caro de la historia se encuentra en Mónaco y fue comprado por el multimillonario ucraniano Rinat Akhmetov por 471 millones de euros (554 millones de dólares). La transacción inmobiliaria, cuyos detalles fueron revelados por la agencia Bloomberg esta semana, es considerada la más elevada de la historia en ese rubro.

Akhmetov es dueño de la fortuna más grande de Ucrania y un peso pesado de los negocios. Sus adquisiciones inmobiliarias ya han dado de qué hablar en el pasado, aunque la propiedad que posee en Mónaco, un pequeño principado soberano ubicado entre Francia e Italia, ha atraído la atención a un nuevo nivel.

El departamento que posee en el principado se ubica en ‘Le Renzo’, el complejo residencial más lujoso del principado. Se alza exactamente en Mareterra, un distrito construido sobre el Mediterráneo e inaugurado en diciembre del 2024 por el príncipe Alberto. Mónaco, el segundo país más pequeño del mundo después de la Ciudad del Vaticano, decidió enfrentar su problema de espacio ganándole terreno al mar.

La BBC señala que Mareterra es una pieza que encaja a la perfección en el litoral monegasco. “Se encuentra junto al Foro Grimaldi, un espacio para eventos que a menudo alberga exposiciones itinerantes de arte y espectáculos, y al Jardín Japonés, plantado en 1994 con pinos mediterráneos, granados y olivos según los principios del diseño zen”, señala ese medio.

Sobre el departamento más caro del mundo, Bloomberg señala que tiene una superficie de 2.500 metros y cuenta con 21 habitaciones repartidas en cinco pisos. El lujo está presente en las terrazas con vistas al Mediterráneo, una piscina privada, jacuzzis y al menos ocho plazas de estacionamiento.

Mareterra fue construido como el distrito más ecológico del principado.

Mareterra fue construido como el distrito más ecológico del principado.

La adquisición de la propiedad se cerró en el 2024 -poco antes de que estallara la guerra con Rusia- por el holding del empresario, Akhmetov, System Capital Management (SCM). Bloomberg detalla que la información de la venta procede de los registros de la propiedad del principado, así como de un conjunto de correos electrónicos y escrituras preliminares facilitados por Distributed Denial of Secrets, una organización sin ánimo de lucro que conserva datos filtrados que pueden resultar de interés público.

Pese a ser un destino inmobiliario sumamente caro por su reducido tamaño, Mónaco es un mercado atractivo para muchos millonarios por su exclusividad y su condición de paraíso fiscal.

Las lujosas propiedades de Akhmetov ya han hecho noticia en el pasado. Una de las más comentadas fue la Villa Les Cèdres en la Costa Azul, ubicada en la exclusiva península francesa Saint-Jean-Cap-Ferrat, que en su momento perteneció al rey Leopoldo II de Bélgica. El millonario ucraniano la compró en el 2019 por 200 millones de euros.

Hijo de un minero soviético, Akhmetov amasó una fortuna gracias a las polémicas privatizaciones de la década de 1990, cuando una Ucrania recién independizada se encaminó hacia una economía de mercado.

El diario “The New York Times” señala que Akhmetov se hizo cargo de plantas de carbón y acero de la era soviética y construyó un imperio empresarial que también incluía importantes participaciones en la agricultura y el transporte.

En tiempos recientes, el empresario dirige SCM, un conglomerado industrial que engloba inversiones en metalurgia, minería o energía, y que es considerada la mayor empresa de Ucrania. También tiene inversiones en el sector inmobiliario. Su patrimonio neto supera los 7.000 millones de dólares, según el Índice de Multimillonarios de Bloomberg.

El hombre más rico de Ucrania también ha ostentado gran influencia en su país. Pero la guerra desatada tras la invasión rusa en febrero del 2024 hizo que los oligarcas perdieran miles de millones a causa del bombardeo de sus fábricas. Además, el gobierno ha utilizado sus poderes de tiempos de guerra para reducir su poder político, señala “The New York Times”.

“En el primer año de la guerra, la riqueza total de los 20 ucranianos más ricos se redujo en más de 20 mil millones de dólares, según la revista Forbes. Akhmetov fue el más afectado, perdiendo más de 9 mil millones de dólares”, señala ese medio.

Añade, citando al periódico La Nueva Voz de Ucrania, que Akhmetov es uno de los dos únicos multimillonarios que quedan en el país, frente a los 10 que había antes de la guerra.

Uno de los golpes más duros para el magnate llegó en los primeros meses de la invasión rusa, cuando los combates en la ciudad sitiada de Mariupol destruyeron la acería Azovstal, una de las mayores metalúrgicas del país y de Europa, que era de su propiedad. El Centro de Estrategia Económica informó que el grupo siderúrgico y minero Metinvest, cuyo dueño es Akhmetov, perdió casi un tercio de sus activos durante el 2024.

El multimillonario ha prometido que desempeñará un papel importante en la reconstrucción de Ucrania tras la guerra.

En los últimos años, Akhmetov también ha perdido influencia en otro frente. En julio del 2022 entregó al Estado las licencias de los medios de comunicación que poseía para cumplir con una ley aprobada antes de la guerra para limitar el poder de los oligarcas. El magnate llegó a tener 11 canales de televisión.

Akhmetov es conocido también por su pasado prorruso e incluso llegó a respaldar económicamente al expresidente Viktor Yanukovych, apoyado por el Kremlin y quien protagonizó serios escándalos de corrupción.

Sin embargo, “The New York Times” apunta que desde la anexión rusa de Crimea en el 2014, año en que el magnate apoyó a un movimiento separatista en el este de Ucrania, Akhmetov se ha distanciado de su pasado prorruso.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *