Juan León García
El programa de cribado de cáncer de colon y recto puesto en marcha en las farmacias comunitarias de Barcelona cumple 15 años. Tiempo en el que ha conseguido mostrar la eficacia a la hora de alcanzar a más población y, así, mejorar tanto el pronóstico de aquellos pacientes a los que se les detectó un tumor, como también de reducir la carga asistencial que este cáncer tiene sobre el sistema de salud.

“Las farmacias nos tenemos que posicionar como lo que somos, agentes sanitarios en la prevención de la enfermedad”, destaca Mercè Barau Germes, Vocal de Oficina de Farmacia del Col·legi de Farmacéutics de Barcelona (COFB). Y no solo en cuanto al cribaje del cáncer. “Tenemos mucho camino por recorrer”, asegura, en otro tipo de patologías de alta prevalencia en la población, como hipertensión, diabetes o epoc, entre otras.
En estos 15 años de participación de las farmacias de Barcelona ciudad en el programa de cribado de cáncer de colon y recto, ¿cuáles son las principales lecturas que extrae del papel de las farmacias comunitarias a la hora de garantizar el éxito en los cribados de distintos tipos de patologías?
Destacaría que la farmacia adquiere un rol que ya tenía, pero que quizá no se había publicitado como nos ha permitido ahora este cribado: el papel en la prevención. Los cribados son prevención secundaria, lo que quiere decir que la enfermedad ya está, pero la patología no da sintomatología. Con lo cual, podemos detectar una enfermedad mucho antes de que dé sintomatología y esté más avanzada.
“La tasa de respuestas en el cribado del cáncer de colon era del 17%. Cuando entramos las farmacias llegamos casi al 50% de participación”
La farmacia se sitúa más allá de lo que es la dispensación de medicamentos, lo hace como un agente en prevenir la evolución de la enfermedad. ¿Por qué la farmacia? Porque en toda España hay una red extensa que llega hasta los pueblos más pequeños. Es accesible, ya que contamos con horarios amplios. Y, aparte, hay un profesional que entiende en salud y es creíble. Con lo cual, pueden formar al paciente.

En Barcelona, cuando empezamos el programa de cribado, yo ya estaba inmersa en proyectos profesionales del colegio de farmacéuticos. El cribado entonces se hacía desde un hospital concreto, el Institut Catalá de Oncologia (ICO), desde una zona muy concreta, enviando los kits a casa. Obtenían un 17% de respuestas.

Se empezó un pilotaje en la Barceloneta con las 8 farmacias comunitarias de ese barrio de Barcelona. La primera ronda de distribución de kits de los pacientes a los cuales les llegaba la carta. Llegamos casi al 50% de participación. Qué quiere decir esto: que alguien que informa de esa carta, de la importancia de participar en el cribado, de lo fácil que es el cribado, desmitifica aquello que piensa la gente que dicen “¿y si me encuentran algo?”, el farmacéutico les puede trasladar la importancia de detectarlo pronto y evitar un problema mayor.
Si el cáncer de colon y recto se detecta en estadio precoz, da una supervivencia del 90%. Pero si se detecta cuando da sintomatología y el paciente va al hospital, hablamos de una supervivencia a 5 años de un 50%. Son unas cifras absolutamente aclaradoras sobre la necesidad de detectar este cáncer a tiempo.
“Como puerta de entrada, creo que estamos desaprovechados. Podemos ser una puerta de entrada para cribar síntomas menores”
¿De qué manera ha permitido esta experiencia consolidar la relación entre la red de farmacias comunitarias y los centros hospitalarios de CatSalut? ¿Qué valor diría que aportan las farmacias al sistema sanitario catalán?
Las farmacias son una puerta de entrada. Y en estos cribados queda evidente. El paciente relaciona los centros de salud y los hospitales con la enfermedad. Pero la farmacia es un centro donde puedes ir a buscar salud, bienestar. Con lo cual, esta puerta de entrada es mucho más amigable, donde no vas a buscar diagnóstico de algo que te pasa. Vas a buscar seguir encontrándote bien.
Como puerta de entrada, creo que estamos desaprovechados. Nuestros horarios son muy amplios y nuestra capacidad de cribado es alta, ya no solo en cuanto a cáncer colorrectal, sino también a cualquier patología. Por síntomas menores podemos ser una entrada. Hemos demostrado una trazabilidad desde que se le envía la carta al paciente, este va a la farmacia, se entrega la muestra, se manda al hospital y la analiza. Creo que la farmacia demuestra que es un agente más dentro del sistema sanitario.
¿Qué ventajas ha presentado este modus operandi en los cribados de cáncer de colon y recto, a la hora de llegar antes a tratar este tipo de tumores? ¿Han estimado cuánto ahorro ha podido suponer para la sanidad catalana?
Cuando detectas sangre oculta en heces, identificas un cáncer y lo extirpas, la supervivencia a los 5 años es superior al 90%. El problema de este tipo de cáncer es que el intestino es vacío por dentro, con lo cual el cáncer tiene un espacio para crecer sin mostrar sintomatología. Cuando da sintomatología, ya está avanzado, y cuando esto ocurre la supervivencia baja al 50% y, si está muy avanzado, no llega ni al 20% de supervivencia.
“Ahora hemos entrado en el cribado de otro cáncer no oportunista, sino poblacional, que es el de cérvix”
¿Qué ahorramos al sistema de salud? Entre una colonoscopia en la cual se pueda extirpar el tumor, o realizar una pequeña intervención, a una persona que se le debe hacer un tratamiento, o que desarrolla metástasis, imagina la diferencia.
La prueba de que este programa funcionó es que se extendió de la Barceloneta al Hospital del Mar y las áreas de influencia del Hospital Clínic. Luego se necesitaron colonoscopistas y más infraestructura. Al final ha acabado entrando toda Barcelona ciudad, y en las provincias de Girona, Tarragona y Lleida. En estos momentos, toda la población de Cataluña de más de 50 años y hasta los 69 años está invitada a participar en el cribaje.
Ahora, por ejemplo, hemos entrado en el cribado de otro cáncer no oportunista, sino poblacional, que es el de cérvix.
Por otra parte, también se presentan desafíos, como aumentar la participación de la población, cuyo objetivo establecen en el 65%. ¿Cómo prevén alcanzarlo?
Estamos elaborando diferentes estrategias. Hace un par de años que nos ayudan en esta estrategia la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) para intentar abrir más la participación.
El cribado de cáncer de mama (mamografías) está llegando a más del 90% de la población. Queremos que la gente sea consciente de que es un cáncer que en estos momentos tiene más prevalencia. Hemos de llegar con este cáncer al 90%. Debemos remarcar que la participación depende de los barrios. En algunos es más baja, con un índice de inmigración mayor, se intenta llegar a través de entidades sociales.
“Hemos de llegar con el cáncer de colon y recto al 90% de participación, como ya lo tiene el cáncer de mama”
Pero nuestro objetivo ahora está en el 65%. Tenemos varias estrategias para ello: ir de la mano de entidades sociales, con personas de referencia para determinados grupos de inmigrantes; vinilos y dar más publicidad, con estrategias de difusión a través de la comunicación son vitales.
Después de la experiencia adquirida en más de una década en este programa concreto de cribados, ¿qué otras oportunidades se abren para impulsar otro tipo de iniciativas que potencien la prevención?
Hace muchos años, desde ciertas farmacias se comenzó con el cribado del VIH. Cuando esta era realmente una enfermedad incurable. Estas farmacias siguen dando el cribado del VIH cuando en estos momentos la enfermedad adquiere otras connotaciones importantes.
Tampoco olvidemos que durante la pandemia de covid, las farmacias hicieron el cribado y sus resultados se colgaban en la historia del paciente en CatSalut. Y el cribado de cáncer de colon tenía la puerta abierta porque se había visto el funcionamiento de la farmacia en el cribado de cáncer de colon.
En estos momentos se ha hecho una prueba piloto, oportunista, a mujeres que tenían visita al ginecólogo, de antes de ir hacerse una prueba para detectar el virus del papiloma. Fue un éxito rotundo y ahorraba una visita, porque cuando llegaba la paciente el ginecólogo ya tenía el resultado de esta prueba.
Con lo cual, esta prueba ha pasado ahora a ser poblacional para todas las mujeres de más de 30 años. En estos momentos, estamos cerrando todas las poblaciones del área de influencia del ICO y, acto seguido, esperamos empezar a abrir otras zonas de otros hospitales de referencia.









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