El ECDC unifica las guías para el cribado de hepatitis B y C en donaciones y trasplantes de sangre, tejidos y células

Redacción
Tras publicar en 2025 las directrices sobre el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) sigue avanzando con la siguiente fase en la implementación continua de estándares científicos. En esta ocasión, ha lanzado unas nuevas directrices que definen estrategias de cribado armonizadas para prevenir la transmisión de los virus de la hepatitis B y C mediante la transfusión o el trasplante de sangre, células madre, células reproductivas y tejidos donados. Asimismo, describen los periodos de aplazamiento para los donantes de riesgo y establecen requisitos claros para las pruebas de laboratorio.

En concreto, los protocolos están diseñados para detectar infecciones que los sistemas de análisis anteriores podrían haber pasado por alto, como las infecciones agudas por el virus de hepatitis C en fase muy temprana y las infecciones ocultas por el virus de hepatitis B. En palabras de Bruno Ciancio, jefe de la Unidad de Enfermedades de Transmisión Directa y Prevenibles por Vacunación, “esta actualización supone un paso fundamental para la protección de los ciudadanos europeos”.

Las nuevas directrices pretenden evitar la transmisión del virus de la hepatitis B y C en transfusión o trasplante de sangre, células madre, células reproductivas y tejidos donados

Con la publicación de estos documentos, las autoridades sanitarias nacionales y los centros de salud pública disponen ahora del tiempo necesario para adaptar sus procedimientos antes de que el Reglamento (UE) 2024/1938 entre en vigor en agosto de 2027. Anteriormente, las normas de seguridad se regían por una legislación obsoleta, lo que dio lugar a prácticas y protocolos de análisis anticuados y variables en la Unión Europea y el Espacio Económico Europeo (UE/EEE). Al sustituirlos, el ECDC está creando una red de seguridad moderna y uniforme para todos los ciudadanos que reciben material donado, actualizando la normativa y transponiendo el nuevo Reglamento de receptores de sustancias de origen humano (SOH) a la práctica clínica.

“Estamos sustituyendo las medidas de seguridad obsoletas y fragmentadas por estándares modernos basados ​​en la evidencia para la detección de los virus de la hepatitis B y C. Esto garantizará que los pacientes reciban un alto nivel de protección en todo el continente y reducirá el riesgo de infección por donantes”, reafirma Ciancio.

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