El jefe de Renovación Popular no fue elegido presidente en las elecciones del 2021. Quedó tercero en la primera vuelta, con casi 1,7 millones de votos.
Perdida la elección para presidente, López Aliaga decidió postular a la alcaldía de Lima en el 2022. Obtenido el mandato con 1,4 millones de votos, lo abandonó en el 2025 para postular a presidente de la República.
López Aliaga perdió en primera vuelta. Sufrió un escamoteo de votos debido a una negligencia monumental de la ONPE. No se ha probado que hubiera fraude, aunque sí hubo un daño a su candidatura.
López Aliaga ha decidido hacer justicia con sus propias manos. Dice que la elección de este año está viciada. En consecuencia, él no puede avalarla. Por eso renuncia a asumir el cargo de senador para el que fue elegido.
El exalcalde de Lima no ha demostrado que fuera víctima de un fraude. Las elecciones de primera vuelta no han sido invalidadas. El candidato, sin embargo, hace lo que le da la gana.
No respeta su elección como senador. Le dieron el mandato 290.782 ciudadanos. Ha anunciado que renuncia a ese mandato. Su elección es inválida, pero no la de los senadores y diputados de su agrupación política.
López Aliaga quiere regresar a administrar la Municipalidad de Lima. Anuncia que postulará como teniente alcalde en las próximas municipales.
La gente que votó por él para el Senado se puede ir al cacho. Esos 290.782 votantes no están por encima de la voluntad del jefe de Renovación Popular. Voluntad popular, no; voluntad personal de López Aliaga, sí. Ese es el pensamiento del excandidato.
Los especialistas han notado que RLA no solo burla el mandato de casi 300.000 personas. También pasa por encima de la ley que impide la reelección inmediata de los alcaldes.
¿Postulará a teniente alcalde para ejercer como tal o meterá su cuchara en el gobierno municipal? No importa el mandato de la ley, no importa el mandato del pueblo, no importa el incumplimiento de los juramentos al cargo, no importa el encargo electoral.
Ni las leyes ni los jueces ni los electores lo detienen. “Soy soltero y hago lo que quiero”, resuelve Rafael López Aliaga.
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