La competencia estratégica entre China y Estados Unidos está generando una reorganización de las cadenas globales de suministro que podría abrir nuevas oportunidades para la industria peruana. Así lo sostuvo el excanciller Hugo de Zela durante el bloque “La industria peruana frente al panorama regional y mundial”, realizado en el marco de la cuarta edición de la Expo SNI Industria 2026, organizada por la Sociedad Nacional de Industrias (SNI) como parte de las actividades por sus 130 años de vida institucional.
“Esta competencia está significando una reorganización de la cadena global de los suministros. Hay muchas empresas que están diversificando proveedores, que están relocalizando sus operaciones. Entonces, esa oportunidad para el Perú creo que hay que aprovecharla”, afirmó.
Según explicó, el país debe utilizar este contexto para atraer inversiones que permitan incorporar tecnología, fortalecer cadenas productivas y desarrollar una oferta exportadora con mayor valor agregado. “No seguir exportando solamente productos primarios. Tenemos que ser capaces de fortalecer cadenas productivas, incorporar innovación tecnológica y desarrollar capacidades industriales”, señaló.
Desde la experiencia de empresas peruanas con presencia internacional como Danper, Grupo Gloria y Grupo Unacem, los participantes del espacio señalaron que el país deberá elevar su competitividad para convertirse en un destino atractivo para la inversión y consolidar su presencia en los mercados internacionales.
De Zela sostuvo que la competitividad está asociada a la capacidad de producir eficientemente, reducir costos logísticos y fortalecer la conexión con los principales mercados del mundo. En ese contexto, destacó el potencial estratégico del puerto de Chancay, el puerto del Callao y otros proyectos de infraestructura para reforzar la posición del Perú en el comercio internacional.
Asimismo, señaló que el país enfrenta retos pendientes en educación técnica, capacitación especializada, innovación y digitalización, factores que consideró fundamentales para construir una economía más moderna y productiva.

Los participantes analizaron los desafíos y oportunidades que enfrenta la industria peruana en un contexto marcado por la reconfiguración del comercio global, la competencia entre China y Estados Unidos y los retos de competitividad del país.
/ ANTONIO MELGAREJO
Rosario Bazán, fundadora y presidenta del directorio de Danper, destacó que el Perú se ha consolidado como un actor relevante en el mercado agroalimentario global gracias a la inversión, la tecnología y la capacidad de adaptación de sus empresas. “El sector agroalimentario es el principal generador de empleos dignos y formales en el Perú y es el segundo sector exportador luego de la minería”, afirmó.
La ejecutiva señaló que el país ha transformado más de 150.000 hectáreas de desierto en tierras cultivables mediante proyectos de irrigación y tecnología, lo que ha permitido consolidar una oferta exportadora cada vez más diversificada.
Claudio Rodríguez, presidente ejecutivo del Grupo Gloria, señaló que las empresas enfrentan hoy un entorno más complejo debido a la incertidumbre global, los mayores costos de financiamiento y las disrupciones logísticas.
Frente a ello, explicó que el grupo ha desarrollado plataformas regionales que integran capacidades, tecnología y talento en distintos países para ganar escala y fortalecer su competitividad. Añadió que las empresas deben desarrollar mayor capacidad de adaptación frente a un entorno global cada vez más incierto.
Pedro Lerner, CEO del Grupo Unacem, repasó la expansión de la compañía en Estados Unidos, Ecuador y Chile, y señaló que uno de los principales desafíos de la internacionalización ha sido integrar organizaciones con culturas distintas bajo una misma visión empresarial.
Junto con la necesidad de mejorar la competitividad y atraer inversiones, los panelistas remarcaron que el crecimiento económico debe traducirse en mejoras concretas para la población.
Bazán sostuvo que las empresas tienen la responsabilidad de contribuir a reducir las brechas sociales y generar oportunidades para millones de peruanos que aún no acceden a servicios básicos. “Tenemos que exigirle al presidente o a la presidenta elegida (…) que establezca políticas públicas de cara a generar una infraestructura social que pueda brindarle servicios básicos de desarrollo humano a esos 10 millones de peruanos que no tienen acceso al agua, al desagüe, a la electricidad”, afirmó.
La ejecutiva añadió que el país no debe conformarse únicamente con exhibir cifras de crecimiento económico. “No hagamos lo que hemos venido haciendo las últimas décadas, celebrando el crecimiento económico sin exigir que ese crecimiento económico se traduzca en progreso social”, manifestó.
Los expositores también destacaron la necesidad de fortalecer la institucionalidad, garantizar seguridad y ofrecer reglas claras para la inversión. “Tenemos que tener reglas claras porque si hay algo que valoran los inversionistas es la predictibilidad”, indicó De Zela.













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