consolidar una especialidad clave en un sistema sanitario en transformación

Anuario iSanidad 2025
Dra. Belén Fernández Colomer, presidenta de la Sociedad Española de Neonatología (Seneo)
En los últimos años, la neonatología ha experimentado una transformación profunda que refleja los avances científicos, tecnológicos y humanos de la medicina perinatal. Los profesionales que trabajamos en este ámbito sabemos que cada recién nacido, y muy especialmente cada prematuro, representa un desafío médico, ético y emocional.

La neonatología española vive un momento decisivo. El aumento de la supervivencia de los recién nacidos enfermos y prematuros, el envejecimiento materno, la cronicidad y la presión sobre los sistemas sanitarios sitúan a nuestras unidades en el corazón de los debates sobre calidad, equidad y sostenibilidad. La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce que la salud del recién nacido es un problema global crítico.

Cada recién nacido, y muy especialmente cada prematuro, representa un desafío médico, ético y emocional

Hoy, la neonatología no se puede entender sólo como una parte de la pediatría hospitalaria. La complejidad de los pacientes, la sofisticación tecnológica y el impacto a largo plazo de las decisiones clínicas obligan a disponer de equipos altamente formados, con experiencia específica y capacidad para integrar ciencia, ética y humanización en un entorno de alta intensidad de cuidados.

Desde hace años, la Sociedad Española de Neonatología (Seneo) reclama que estos desafíos se acompañen de un reconocimiento formal de la subespecialidad mediante la creación del área de capacitación específica (ACE) en neonatología, tal y como ya ocurre en numerosos países de nuestro entorno. Los argumentos son claros.

La actual formación MIR en pediatría no asegura por sí sola el dominio de las técnicas, la toma de decisiones y las competencias avanzadas requeridas en unidades de cuidados intensivos neonatales, donde se atiende a grandes prematuros y neonatos con patología compleja.

Los estudios deben diseñarse respetando su singularidad biológica y las particularidades de su entorno clínico, garantizando que esta innovación se traduzca en una atención equitativa y de alta calidad

El ACE permitirá estandarizar itinerarios formativos, homogeneizar la calidad asistencial entre comunidades autónomas y garantizar que los puestos en unidades de alta complejidad sean cubiertos por profesionales con capacitación reconocida y evaluable. Para un sistema que aspira a la excelencia, esta acreditación no es un lujo, sino una pieza estratégica.

Otro de los desafíos de la neonatología actual, tal como ha publicado recientemente la Comisión de Salud Infantil y del Adolescente de The Lancet, es el diseño de nuevas estrategias para acelerar la investigación y la innovación en I+D para la atención médica del recién nacido.

El neonato, especialmente el prematuro extremo, no es un adulto pequeño. Por tanto, los estudios deben diseñarse respetando su singularidad biológica y las particularidades de su entorno clínico, garantizando que esta innovación se traduzca en una atención equitativa y de alta calidad.

Impulsar la investigación cooperativa en red también es fundamental. Las redes de investigación en neonatología han permitido avanzar en campos como la neuroprotección, la ventilación no invasiva, la nutrición del prematuro, la prevención de infecciones o el seguimiento a largo plazo. Por eso, desde la Seneo seguiremos promoviendo el desarrollo y la participación de las unidades en redes y grupos de trabajo nacionales e internacionales.

La humanización de los cuidados en las unidades neonatales es y debe seguir siendo una prioridad

Pero el progreso científico pierde sentido si no se acompaña de una atención profundamente humana y un convencimiento de que el cuidado integral del neonato se logra en equipo. La humanización de los cuidados en las unidades neonatales es y debe seguir siendo una prioridad.

Las unidades neonatales modernas deben concebirse como espacios donde las familias no son visitantes, sino parte activa del equipo de cuidado. La participación de los padres en la toma de decisiones, en la alimentación y en los cuidados básicos transmite seguridad, favorece el desarrollo del recién nacido y mejora los resultados clínicos.

La neonatología del futuro será cada vez más precisa y adaptada a cada recién nacido. El análisis genómico, la monitorización fisiológica avanzada o las herramientas de big data que permitan desarrollar algoritmos de apoyo a la decisión clínica ayudarán a realizar intervenciones más tempranas y menos agresivas y a diseñar tratamientos individualizados y precisos que optimicen la respuesta terapéutica y reduzcan los efectos secundarios.

La neonatología española en los próximos años tiene ante sí una oportunidad extraordinaria: consolidar un modelo asistencial de excelencia, basado en la evidencia científica, la humanización y la colaboración entre profesionales y familias. La creación del área de capacitación específica es un pilar fundamental, pero el verdadero motor del cambio será nuestra capacidad colectiva de aprender, innovar y cuidar.

Creemos firmemente que cada paso que damos desde la Seneo es un paso hacia un futuro mejor para los más pequeños y para sus familias, con la certeza de que la unión de nuestro esfuerzo, conocimiento y vocación se traduzca en lo más valioso que podemos ofrecer: cuidar la vida desde su inicio.

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