En pleno siglo XXI, resulta realmente increíble comprobar que ni un solo candidato a ocupar el cargo más importante del país ha entendido la estrecha y fundamental relación entre la protección de los animales y la salud pública de las personas.
Hablar de control de la sobrepoblación de perros y gatos en el Perú no es una moda ‘pet friendly’. Se trata de trabajar para reducir a cero los casos de la rabia canina en el país que aún se siguen presentando en regiones como Puno y Arequipa, y que acaban con vidas humanas sin que nadie haga algo realmente efectivo para evitarlo.
Los focos de rabia en esas regiones se producen principalmente en las jaurías de perros ‘ferales’; es decir, aquellos que no tienen contacto con las personas. ¿Y cómo se forman esas manadas? Son consecuencia directa de la tenencia irresponsable de canes: familias que los dejan sueltos y permiten que se reproduzcan sin control; y la falta de una educación sobre la importancia de esterilizar a nuestras mascotas.
Los animales abandonados no llegaron a situación de calle solos. Esos perros (y gatos) son los hijos de aquellos que sí tuvieron un hogar y se perdieron o se reprodujeron en la vía pública.
¿Qué dicen los postulantes a la presidencia de la República sobre un problema presente hace décadas? Sorprendentemente, nada.
Desde Proyecto Libertad, hemos analizado uno a uno los planes de gobierno de los seis candidatos con mayores posibilidades en la elección del 12 de abril.
Los planes de Carlos Álvarez (País para todos), Roberto Sánchez (Juntos por el Perú), Ricardo Belmont (Obras) y Jorge Nieto (Partido del Buen Gobierno) no tienen ni una sola mención al tema.
En las propuestas que Keiko Fujimori (Fuerza Popular) plantea se habla de ejecutar campañas de esterilización enfocadas en animales sin hogar, cuando ya se ha demostrado que esto no es viable (¿dónde harían el post operatorio si no tienen familia?). Lo más grave es que ya existe una ley para ello hace más de 5 años, la denominada Ley 4 Patas. ¿No sería mejor hacerla cumplir en lugar de crear una nueva?
Rafael López Aliaga (Renovación Popular) se limita a mencionar que frenará el tráfico de fauna silvestre, una propuesta declarativa que no sirve sin acciones concretas. Recordemos que durante su gestión como alcalde de Lima no se avanzó en materia de protección animal.
También estemos alertas sobre supuestos “políticos animalistas”, así tengan como logo a un perrito. Un caso que conocemos –lamentablemente– de cerca es el del postulante del partido Progresemos. No es correcto utilizar a inocentes como un medio para ganar simpatías.
A los que trabajamos en políticas públicas a favor de los animales nos toca ver pasar una nueva elección presidencial como una oportunidad perdida de atacar de raíz una grave problemática que, si hablamos de maltrato animal, es el comprobado precedente de la violencia contra las personas.
Exijamos a los aspirantes al sillón de Pizarro un país más respetuoso con otros seres que sienten y una salud pública que no deje afuera a uno de sus principales componentes: la salud animal. Que este domingo, los animales también cuenten en tu voto.
*El Comercio abre sus páginas al intercambio de ideas y reflexiones. En este marco plural, el Diario no necesariamente coincide con las opiniones de los articulistas que las firman, aunque siempre las respeta.













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