Vladimir Cerrón quiere dejar su guarida, por Héctor Villalobos

Siempre fue el prófugo menos buscado. Era evidente que ningún gobierno quería cargar con el peso y las consecuencias de su captura, y menos aún durante la gestión de un congresista que fue elegido por su partido. Hoy, gracias a una complaciente ponencia y a un grupo de magistrados dispuestos a respaldarla, podría dejar la clandestinidad.

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